La insulina es una hormona necesaria para transportar la glucosa desde el torrente sanguíneo a las células, donde se transforma en energía. La glucosa es la forma del azúcar en el torrente sanguíneo. Es producida mediante la digestión de los alimentos y consumida por las células; la glucosa sanguínea es la fuente principal de energía del organismo. La insulina, una hormona normalmente producida por el páncreas, es necesaria para que las células puedan utilizar la glucosa como fuente de crecimiento y de energía.
Los 3 tipos más comunes de diabetes son:
- Diabetes del tipo 1: El páncreas ya no produce insulina. Para sobrevivir, se debe administrar insulina por medio de inyecciones o una bomba de insulina. La diabetes del tipo 1 aparece con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes, y representa aproximadamente el 10% de los casos de diabetes a nivel mundial. La esperanza de vida media de una persona con diabetes del tipo 1 es 15 años inferior a la vida media de la población general.
- Diabetes del tipo 2: Es un trastorno metabólico causado por la incapacidad del organismo de producir suficiente insulina o de utilizarla correctamente. La diabetes del tipo 2 es la forma más común de esta enfermedad con un 90% de los casos. La diabetes del tipo 2 se puede controlar con dieta y ejercicio físico, medicación oral y, en muchos casos, con insulina. Numerosos estudios clínicos indican que la obesidad y el sobrepeso se asocian a un mayor riesgo de contraer la diabetes tipo 2. La diabetes tipo 2 suele aparecer en adultos mayores de 40 años. Las personas con riesgo de contraer la diabetes de tipo 2 deben seguir las recomendaciones habituales para prevenir esta enfermedad.
- Diabetes gestacional: Aparece exclusivamente durante el embarazo. La diabetes gestacional es un trastorno metabólico causado por la incapacidad del organismo de producir suficiente insulina o de utilizarla correctamente. Pero a diferencia de los demás tipos de diabetes, la diabetes gestacional puede aparecer temporalmente y normalmente desaparece tras el parto. No obstante, las mujeres que experimentan una diabetes gestacional están expuestas a un riesgo mayor de desarrollar más tarde una diabetes del tipo 2 y deben seguir las recomendaciones habituales para prevenir esta enfermedad.
Actualmente no existe ninguna cura para la diabetes. El tratamiento de la diabetes consiste en tomar insulina y controlar de forma óptima la glucemia.